Del iPhone original al iPhone X: otra historia de amor

Abrir el iPhone original y ponerlo al lado del iPhone X es una locura. Cuando competidores como BlackBerry se hicieron con un modelo en su lanzamiento en 2007, comentaron que se trataba de “una diminuta placa pegada a una gigantesca batería”. ¿Por qué molestarse en hacer bonito algo que casi nadie va a llegar a ver en persona y que está siempre oculto?

Esto sigue siendo cierto con el iPhone X, especialmente cuando vimos a finales de 2017 que tenía una batería doble en forma de L, primera en la industria. Sin embargo, la diferencia de estos 10 años es gigantesca. El iPhone 2G da la sensación de aprovechar peor el espacio y cuidar mucho menos el interior cuando los comparamos. Especialmente si consultas el despiece de iFixit.

Puede que Steve Jobs no esté ya entre nosotros, pero está claro que su pasión por el detalle y el empeño en hacer que lo invisible sea también bonito nos indica que la compañía que fundó sigue perfeccionando su espíritu.

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